NOTAS DE PRENSA
En el Espace Connaisseur de Rabat se encuentra uno de los setenta y cinco ejemplares del reloj Gyrotourbillon I, de la firma Jaeger-LeCoultre, que existen en todo el mundo. Esta pieza es fruto de una proeza técnica inigualable, ya que supera el mayor obstáculo de la mecánica relojera, puesto que logra compensar los efectos de la gravedad que afectan la exactitud de los relojes.
La exclusividad del Gyrotourbillon I, que todo buen amante de la alta relojería conoce, radica tanto en su magnífica técnica como en su excelente diseño.
Los relojeros de la manufactura Jaeger-LeCoultre crearon, en el año 2005, el calibre 177 en el que la caja interior del tourbillon gira sobre si misma alrededor de un eje que forma un ángulo de 90 grados en relación a la caja principal, empleando 24 segundos en cada vuelta. Se trata de una magnífica construcción de un tourbillon de 100 piezas que sólo pesa un tercio de gramo.
El exclusivo Gyrotourbillon I de Jaeger Le-Coultre visto en el Espace Connaisseur de Rabat, reúne la excelencia técnica y el diseño, uniendo lo mejor de los dos mundos.