Relojes

Classic Fusion, el lujo discreto de Hublot

Cuando hablamos de definir la marca Hublot, “comedida” no es el primero de los adjetivos que se nos viene a la cabeza. De hecho, la casa debe su fama a los relojes estentóreos y ostentosos que vemos en las muñecas de famosos de todo tipo. Desde futbolistas a DJs a boxeadores a graffiteros… y a cualquier categoría entre medias. Sin embargo, hay una familia de Hublot que está en el origen de la marca y que sigue gozando del favor de su clientela: el Hublot Classic Fusion.

Cuando en los años 70 Gérald Genta diseñó el Royal Oak y el Nautilus de Patek, escandalizó al mundo de la relojería con el concepto de “reloj deportivo de lujo”, con unos precios impensablemente altos para un reloj de simple acero.

En 1980 el italiano Carlo Crocco creó la empresa MDM Geneve, con la que presentó su primer reloj, al que llamó Hublot (es decir, «ojo de buey» en francés), en referencia a la forma de su reloj.

Carlos Crocco - Fundador de Montres MDM Geneve
Carlos Crocco – Fundador de Montres MDM Geneve

Con él llevó el nuevo concepto de lujo a niveles de blasfemia: se le ocurrió sujetar a la muñeca una caja de oro con una simple correa de caucho negro.

Un escándalo relojero, pero uno que funcionó muy bien. Particularmente en España, que llegó a convertirse en el principal mercado de la casa gracias a que se vio en la muñeca de personajes muy relevantes de la época.

Publicidad en publicación impresa del primero modelo de la colección Hublot
Publicidad en publicación impresa del primero modelo de la colección Hublot

La fórmula no podía ser más simple y efectiva: la forma de escotilla u ojo de buey ya había demostrado, en otro modelo de referencia para coleccionistas como el Nautilus, que gustaba. Era una caja delgada, por lo que se podía llevar bajo el puño de la camisa, y el llamativo oro amarillo se compensaba con el negro de la correa y de la esfera, de manera que el reloj denotaba lujo, pero sin excesos.

La forma y el tamaño del Hublot Classic Fusion también atraía a las mujeres, que se podían poner un reloj alejado de la norma habitual sobre los relojes femeninos y que mostraba una situación de independencia (personal y financiera) acorde con las posiciones de poder que cada vez más conquistaban y que aún hoy sigue creciendo, afortunadamente.

Dado su éxito, el Hublot Classic Fusion siguió expandiéndose para dar cabida a más versiones. Así, se fueron incorporando más tamaños e incluso complicaciones, de manera que existe también una versión cronógrafo y una con fase lunar y calendario anual.

El uso de los de materiales innovadores en la relojería

Pero el apellido “Fusion” también juega su papel: Hublot ha incorporado materiales como el titanio, la cerámica y el King Gold, que es la aleación creada por la marca y que es más resistente que el oro normal. Y, en el caso de los relojes de mujer, también ha añadido diamantes. Estos materiales se han mezclado con los colores más discretos de la escala Pantone: además del negro tenemos azul, verde, gris y marrón.

Hublot Classic Fusion King Gold 42
Hublot Classic Fusion King Gold 42

También se han utilizado para colaborar con diseñadores externos: Orlinski y sus formas angulosas, Murakami y su famosa cara sonriente o Italia Independent, que integra en la esfera y en las correas telas de la casa italiana para así conformar relojes únicos (y que a mí siempre me han gustado mucho).

Hublot sabe que su producto cuenta con el beneplácito de una clientela fiel, que sabe apreciar la mezcla de diseño distinto con elementos de lujo y precios más terrenales. Y, si te pruebas un Classic Fusion, entiendes a lo que me refiero.