
El auge del mercado pre-owned nos da una oportunidad para conocer la historia de los modelos más emblemáticos de Rolex. De un modo muy breve seguimos la evolución de sus creaciones más famosas y comprobar cómo sus señas de identidad más reconocibles tienen sus raíces en sus versiones anteriores. Veremos cuándo fue la primera vez que un Submariner llevó cristal de zafiro o el material con el que fueron fabricados los primeros GMT-Master. Este recorrido nos demostrará que descubrir el pasado es el mejor camino para conocer el presente.
Tabla de Contenido
1. ROLEX OYSTER PERPETUAL, EL ORIGEN DEL MITO
Quizás hoy en día los aficionados reconozcan más otras referencias de Rolex, pero es indudable el carácter pionero del Oyster Perpetual, el reloj sobre el cual Rolex ha cimentado su leyenda. Su esfera, perfecta en su simplicidad, ha servido de base para posteriores creaciones como el Datejust y Day-Date. El Oyster Perpetual limita sus indicaciones a las funciones básicas de horas, minutos y segundos; según el concepto original de su creador, Hans Wilsdorf, del reloj como herramienta profesional. Hoy en día, saturados de tanta información a nuestro alcance de un modo instantáneo, que un reloj se ciña a mostrarnos esta información básica es una invitación para concentrarnos en lo único que realmente importa.

Los primeros Oyster Perpetual aparecen en 1931 con motivo del lanzamiento del primer movimiento automático de Rolex, denominado Perpetual. Para su estreno se combinó con la caja Oyster, estrenada en 1926 y famosa por ser la primera hermética comercializada en el mercado. La colección fue ampliándose en décadas posteriores y tuvo su primera referencia icónica en los años cincuenta con el Rolex 1002, modelo que ha servido de base estética para muchas creaciones posteriores de la marca. De hecho, es interesante ver cómo muchos de los elementos de aquella Referencia 1002 siguen presentes en el catálogo actual de Rolex.
El Oyster Perpetual es opción perfecta para iniciarse en el mundo pre-owned de Rolex. Siempre ha sido uno de los modelos más populares de la firma, hoy en día es fácil encontrar piezas a precios accesibles. Además, su gran oferta de tamaños (en la actualidad, hay Oyster Perpetual disponibles entre 28 y 41 milímetros), lo convierten en un reloj idóneo para el público femenino.
2. ROLEX OYSTER PERPETUAL DATEJUST, LA COMBINACIÓN PERFECTA
Para muchos, el reloj más famoso de Rolex. El Datejust supuso un paso esencial en el objetivo de Hans Wilsdorf de crear un reloj funcional que mostrara la información de un modo claro y preciso. En aquella época, la función de fecha aparecía en los relojes en contadores independientes o por medio de una aguja adicional que partía del eje central. En su lugar, Wilsdorf ideó una innovadora ventana, colocada junto al índice de las 3 horas, a través de la cual aparecían las cifras de un disco ubicado debajo de la esfera. Esta disposición, que hoy en día nos parece lo más normal del mundo, fue toda una revolución en su momento.

El primer Datejust salió al mercado en 1945, aún con un diseño muy clásico de la época, con las agujas de tipo Alpha. Fue en 1953 cuando la colección tuvo su primera gran puesta al día al ser el primer reloj de Rolex en incorporar la lupa Cyclops, la pequeña lente de aumento adherida al cristal que mejora la legibilidad de la fecha.
El Oyster Perpetual Datejust ha sido un clásico en el catálogo de Rolex desde sus inicios, y una de sus referencias más populares, así que es fácil encontrar piezas antiguas de la colección en el mercado pre-owned. Entre sus características más relevantes está la combinación con el brazalete Jubilee, fácilmente identificable por sus cinco hileras de eslabones y que tuvo su estreno con el primer Datejust de 1945 coincidiendo con cuadragésimo aniversario de la fundación de la firma. Por otra parte, no podemos olvidar que el Datejust ha sido el modelo por excelencia de las referencias Rolesor, los modelos de Rolex que combinan en su fabricación el oro con el acero. Ahora que los acabados bicolor han ganado protagonismo entre los gustos de los aficionados, los Datejust Rolesor vintage son una estupenda alternativa para disfrutar de ellos.
3. ROLEX PERPETUAL GMT-MASTER, EL PREFERIDO DE LOS AVIADORES
Siempre atenta a las necesidades de la sociedad, Rolex creó en 1954 el GMT-Master en pleno auge de los viajes de larga distancia, en los cuales el cambio de hora comenzaba a ser un requisito indispensable. Para ello se ideó un sistema de segundo huso horario que todavía se mantiene como más popular entre los relojes de viajeros. GMT-Master añadía a las funciones del Datejust una segunda aguja horaria, vinculada con la escala de 24 horas que remataba el bisel giratorio bidireccional de la caja. Con un simple ajuste, ya era posible consultar a la vez la hora en dos puntos diferentes del planeta.

Rolex perfeccionó este sistema de segundo huso horario en 1982 con el lanzamiento del GMT-Master II. Compartía con su antecesor la misma disposición de doble aguja horaria y bisel de 24 horas, con la diferencia de poder ahora modificar la aguja de hora local a través de la corona, mediante saltos de una hora exacta y sin necesidad de desplazar la aguja de minutos.
Aparte de su utilidad, el GMT-Master siempre ha contado con el favor de los aficionados por el indudable atractivo que aporta su bisel bicolor. La separación entre el azul y el rojo era un modo muy rápido de diferenciar entre las horas diurnas de las nocturnas. El primer GMT-Master, con la referencia 6542, llevaba un bisel fabricado acrílico, aunque un año más tarde ya aparecieron las primeras versiones con el disco del bisel realizado en aluminio. En 2008 vino la primera versión del GMT-Master II con el bisel de cerámica, primero en versión todo en negro y cinco años más tarde con la primera variante bicolor, realizada en azul y negro. Desde entonces, Rolex ha diversificado la paleta cromática del GMT-Master II he incorporado las combinaciones del azul/rojo, verde/negro, gris/negro y marrón/negro, disponibles según el material de fabricación de la caja. Ser un experto en las piezas vintage de Rolex pasar invariablemente por conocer los apodos que reciben todas estas versiones entre los seguidores del GMT-Master.
4. ROLEX SUBMARINER, SEÑOR DEL MAR
Si el GMT-Master fue concebido para dominar el aire, el Submariner tenía como objetivo hacerlo en las profundidades marinas. Con su hermano piloto comparte un mismo origen vinculado a los cambios de la sociedad de la época. En el caso del Submariner, su creación fue fruto del interés que despertó el submarinismo en la sociedad civil a finales de la Segunda Guerra Mundial, motivado en gran parte por las aventuras de personajes como Jacques-Yves Cousteau y August Piccard. El Submariner es un caso muy especial dentro de la relojería el conservar en la actualidad el mismo aspecto desde que fue presentado el primer modelo en 1953. Especialmente su esfera, convertida en la más famosa de toda la industria relojera, con su característica combinación de índices circulares, rectangulares y triangular.
El desarrollo del Submariner se ha centrado en las aptitudes submarinas de su caja, pasando de una cota de hermeticidad de los 100 metros originales a los 300 actuales. Aparte quedan evoluciones pensadas para el submarinismo profesional como el Sea-Dweller, creada en 1967, y el Rolex Deepsea, de 2008.
La familia Submariner se diferencia entre el modelo básico sin fecha y el Submariner Date, lanzado en 1969, el cual ya venía con la lente Cyclops que usaba en el Datejust y Day-Date. Fue también en 1969 cuando Rolex presentó el primer Submariner fabricado en oro, modelo que cuenta con una nutrida legión de aficionados.

La oferta del Submariner dentro del mercado pre-owned viene delimitada por la evolución técnica del reloj. Hitos importantes fueron la aparición de los protectores de la corona a partir de la referencia 5512 de 1959, la incorporación de un cristal de zafiro en 1979 o el bisel de Cerachrom en 2008. Los interesados en las referencias más antiguas deberán fijarse en detalles de la esfera, como las mencionadas cotas de hermeticidad o en sus leyendas. Que el nombre de Submariner esté escrito en rojo o que aparezca la letra T en un círculo (símbolo del uso del tritio en el material luminiscente) son factores que influyen de manera importante en el precio final del reloj.
5. ROLEX COSMOGRAPH DAYTONA, A LA CAZA DEL INSTANTE
Sin duda que el Cosmograph Daytona ha sido tradicionalmente el reloj más deseado por los seguidores de Rolex. Gran parte de culpa tiene que sea el único cronógrafo de su catálogo y, no menos importante, ganara su fama en la muñeca de Paul Newman. Su vínculo con el Cosmograph Daytona era tan grande que los modelos de los años sesenta con esfera exótica acabaron siendo conocidos como Daytona Paul Newman desde que el actor apareciera en la portada de una revista italiana llevando un ejemplar en la muñeca.

El Cosmograph Daytona no fue el primer cronógrafo fabricado por Rolex, que ya contaba con uno desde 1939. Incluso seis años antes ya tenemos datos de ciertos modelos de la firma con contadores en su esfera. Fue a comienzos de los años 60 cuando Rolex escoge el nombre de Cosmograph para su nueva generación de cronógrafos, caracterizados por una disposición en 3,6 y 9 de los contadores y la presencia de la escala taquimétrica en el bisel. También será en esos inicios cuando el nombre del modelo se completa con el nombre de Daytona. Fue una petición del distribuidor estadounidense, que quería aprovechar el gancho del famoso circuito de Florida para atrapar la atención del público local.
Todos los aficionados saben que los cronógrafos son unos relojes especiales, y esta circunstancia ha quedado reflejada en la trayectoria del Cosmograph Daytona. Las primeras versiones alternaban los biseles lisos con los recubiertos con un disco acrílico. Los pulsadores atornillados a la caja no aparecieron hasta 1965 y fueron primordiales para que el reloj ofreciera una hermeticidad hasta 50 metros.
El primer Cosmograph Daytona con movimiento automático tuvo que esperar a 1988. Será gracias a la referencia 16500, equipada con el Calibre 4030, el cual empleaba como base un movimiento El Primero de Zenith, profundamente modificado por la propia Rolex con el fin de adaptarlo a sus estándares. No será hasta el año 2000 cuando la firma presenta el primer Cosmograph Daytona equipado con un movimiento automático propio, el Calibre 4130. Fue en aquella época cuando la fama y demanda del Daytona comenzó a crecer de manera tan intensa que llegó a convertirse en la pieza más buscada del catálogo de Rolex. Mientras tanto, la firma continuaba la evolución de su cronógrafo con la llegada del primer modelo en platino (2013) o la introducción del bisel de cerámica (2016). La última evolución de la línea Cosmograph Daytona tuvo lugar en 2023. Desde entonces, todas las referencias son fácilmente identificables al incorporar un ribete metálico alrededor del disco de cerámica del bisel. La versión conmemorativa del centenario de Las 24 Horas de Le Mans (2023), en oro blanco, con el contador de 24 horas y el fondo transparente de zafiro, ha sido la prueba más reciente de toda la locura que rodea al Cosmograph Daytona.