8 propuestas para disfrutar de un reloj deportivo con estilo

13 Jul 2026

Hay relojes que nunca fallan a la hora de acompañarnos en el día a día. Son los modelos deportivos, aunque no todos los que entran en esta categoría sirven para lo que buscamos. Solo los mejor acabados serán capaces de desenvolverse con igual facilidad en todos nuestros ambientes cotidianos. No es de extrañar que muchos de ellos se hayan convertido en grandes iconos con el paso del tiempo.

OMEGA SPEEDMASTER MOONPHASE CO-AXIAL MASTER CHRONOMETER, ENAMORADOS DE LA LUNA

Poca presentación necesita el Speedmaster, el reloj que se ganó la eternidad cuando llegó a la Luna. Lo que no saben tantos aficionados son las múltiples posibilidades mecánicas que agrupa la colección. Entre las más curiosas está la Moonphase, una variante con calendario y fases lunares, algo que tiene bastante lógica si tenemos en cuenta de dónde le viene su fama.

Lo más llamativo de este Speedmaster Moonphase Co-Axial Master Chronometer es la inconfundible elegancia con la que los técnicos de Omega resolvieron la inclusión de estas complicaciones. A la derecha tenemos el contador coaxial del cronógrafo, con sus agujas de horas y minutos, y a la izquierda el segundero con un indicador de fecha con punta de media luna.

Las fases lunares ocupan un espacio privilegiado justo debajo del eje central de agujas. Su reproducción en alta resolución nos ofrece una imagen hiperrealista del satélite, con sorpresa incluida: si nos hacemos con una lupa, veremos la huella de Neil Armstrong en su superficie.

Es la clase de detalle que tanto entusiasma a los seguidores del Speedmaster, que tienen en este reloj una propuesta diferente a la conocida de su adorado modelo. No es un reloj que podamos calificar de pequeño: la caja tiene un diámetro de 44,25 milímetros y una altura de 16,85 milímetros, por lo que quedará mejor en muñecas grandes. El acabado en azul de esta versión es otro de sus grandes atractivos, ya que es un color inédito en la actual línea del Moonwatch Professional. No está mal cambiar las reglas de vez en cuando.

PANERAI LUMINOR MARINA PAM03314, EL PRIVILEGIO DE SER ÚNICO

Los relojes de Panerai pasaron de ser un secreto militar a convertirse en todo un icono de la relojería deportiva cuando la firma italiana decidió, en la década de los noventa, iniciar su producción para el público civil. Ya en aquella época, el Luminor Marina fue el modelo que más atrajo la atención de los coleccionistas gracias a su personalísima esfera y al característico protector de corona, originalmente creado para evitar la entrada de agua en el interior de la caja.

Desde entonces, el Luminor Marina ha mantenido una posición privilegiada en el catálogo de la casa italiana, que siempre se ha preocupado por optimizar sus prestaciones sin alterar la esencia del original.

El PAM03314 es diferente, que es de lo mejor que puede decirse de un reloj, aunque también resulta muy práctico. La caja de acero tiene un diámetro de 44 milímetros. Es grande, pero muy llevable en una muñeca masculina generosa. Entre las mejoras que encontramos en este nuevo Luminor Marina destaca la nueva generación de movimientos P.980, de carga automática, reserva de marcha de tres días y puente transversal con dos puntos de sujeción. La hermeticidad también ha mejorado gracias al nuevo estándar de 500 metros de profundidad, lo que lo convierte casi en un batiscafo en miniatura.

Aunque, si hay un detalle que nos ha entusiasmado de este PAM03314, sin duda ha sido su esfera atípica en blanco mate de superficie granulada, que aporta una visión diferente del Luminor Marina, un reloj siempre dispuesto a sorprendernos.

HUBLOT BIG BANG RELOADED, UNA EXPLOSIÓN DE ENERGÍA

Si estás orgulloso de tu creación, lo primero que quieres es enseñársela al mundo. Esto es lo que hizo Hublot cuando lanzó en 2013 la primera versión del Big Bang Unico, en el que se fusionaban la colección más icónica de la firma con su primer movimiento de manufactura. Los códigos de la colección estaban presentes, acompañados para la ocasión de un vistoso acabado esqueletizado que mostraba todos los secretos de su exclusivo mecanismo.

Llevar un Big Bang Unico era como conducir un superdeportivo, con la excitante sensación de sentir el motor pegado a tu piel. La fuerza conceptual de la colección se ve ahora potenciada con la versión Reloaded, todo un homenaje a este símbolo de la relojería deportiva del siglo XXI.

Toda la atención se centra en el movimiento, sutilmente modificado para destacar algunos de sus elementos más exclusivos, como la rueda de pilares situada en la parte frontal del reloj —cuando lo habitual es ubicarla en el reverso del mecanismo— o el embrague oscilante que aparece junto al índice de las ocho horas. La exhibición de estos detalles técnicos nos recuerda que el Big Bang Unico, además de su atractivo, es uno de los cronógrafos más sencillos de manejar, con una presión de los pulsadores que resulta una auténtica delicia.

Y, puestos a elegir un acabado para el Big Bang Reloaded, qué mejor que esta versión All Black, que nos recuerda que el negro es el color por excelencia de Hublot. Realizada en cerámica negra y con un diámetro de 44 milímetros, esta versión Reloaded viene acompañada de una correa de caucho fácil de sustituir gracias al sistema de cambio rápido One Click.

TUDOR BLACK BAY 54 BLUE, EL COLOR DEL ÉXITO

1954 fue un año importante en la historia de Tudor, ya que fue entonces cuando lanzó su primer reloj de buceo. No es extraño que la firma escogiera esa fecha más tarde para bautizar al modelo que más fielmente ha recogido el espíritu de aquel pionero, conocido por la referencia 7922. Además de compartir las líneas maestras de diseño, el Black Bay 54 también conserva su reducido diámetro, una decisión arriesgada en su momento que más tarde se reveló muy acertada gracias al auge de este tipo de relojes.

¿Son 37 milímetros pocos para un reloj? Es una cuestión de gustos, pero basta con ponerse el Black Bay 54 en la muñeca para enamorarse de su tamaño. Más aún en la nueva versión que acaba de presentarse en azul, que viene a completar la ya existente en negro.

El azul ha sido un color que Tudor ha reservado principalmente para su deportivo Pelagos durante los últimos años. Este Black Bay 54 demuestra que funciona igual de bien en un reloj de inspiración vintage como este, ya sea con brazalete o acompañado de una correa de caucho negra.

La caja es de acero, hermética hasta 200 metros y rematada con un bisel unidireccional de aluminio azul. En su interior late un movimiento automático de manufactura con 70 horas de reserva de marcha y certificación COSC. El Black Bay 54 blue nos demuestra nos confirma que, en relojería, el color es algo más que una simple elección estética. Es una actitud.

TAG HEUER MONACO CHRONOGRAPH, REINVENCIÓN AL CUADRADO

Hay que tener mucho carisma para lograr destacar durante décadas con una caja cuadrada en un mundo dominado por los relojes redondos. El Monaco lo ha conseguido desde que fue lanzado en 1969 y se convirtió en el primer cronógrafo cuadrado hermético del mercado. También fue el primer reloj de Heuer en equipar el legendario Calibre 11.

Ahora que ha llegado el momento de actualizarlo, el equipo de TAG Heuer ha querido volver a los orígenes de la colección con un diseño más perfilado que se aleja de los ángulos rectos de la versión previa. El cambio no es solo estético: el nuevo Monaco gana en ergonomía respecto al modelo anterior y se adapta de manera natural a la forma de la muñeca. Para conseguirlo cuenta a su favor con unas dimensiones perfectas (39 milímetros de lado) y un rediseño del fondo, rematado con una gran ventana de zafiro que nos permite disfrutar de la decoración de su mecanismo. Si además tenemos en cuenta que la caja está fabricada en titanio de grado 5, es fácil entender que la nueva generación del Monaco es uno de los relojes más cómodos que hemos encontrado esta temporada.

Hay más detalles que remiten al primer modelo de 1969 y que TAG Heuer ha recuperado con gran acierto para la ocasión, como la posición de la corona en el lado izquierdo de la caja o los índices horizontales que rellenan con eficacia la superficie de la esfera. Aunque, puestos a ser diferentes, qué mejor que escoger esta sofisticada versión con esfera verde, que tanto recuerda a los colores de los antiguos monoplazas de Fórmula 1 de los años sesenta, cuando Heuer reinaba en los circuitos de todo el mundo.

BREITLING CHRONOMAT B01 42, FELICES OCHENTA

Un consejo que hasta ahora nos ha funcionado bien: si buscamos un reloj deportivo con personalidad y capaz de defenderse en un entorno de vestir elegante, nada mejor que acudir a los modelos inspirados en los años ochenta. La moda de los relojes clásicos ha motivado que muchas firmas recuperen sus diseños originales, como hizo Breitling en 2020 con su legendario Chronomat, un reloj creado en 1983 para la patrulla acrobática italiana Frecce Tricolori y lanzado al mercado un año más tarde. Con su peculiar bisel compuesto y su característico brazalete Rouleaux, el Chronomat destila carácter y estilo. Es muy fácil enamorarse de él con solo tenerlo en las manos.

Breitling apuesta ahora por una puesta al día de la colección con pequeños, pero muy relevantes, cambios de diseño destinados a mejorar su funcionalidad. El más importante es un nuevo sistema de anclaje del brazalete Rouleaux, ya sin asas visibles en la caja, para que este se adapte de una forma más natural a la muñeca. A ello también contribuye la reducción del grosor de la caja, que mantiene sus 42 milímetros de diámetro y cuenta con una altura de 13,77 milímetros. No faltan detalles como un nuevo sistema para ampliar la longitud del brazalete, algo especialmente útil durante los días de más calor. Lo que no ha cambiado es su contrastado calibre B01, desarrollado y fabricado por Breitling, con certificación cronométrica COSC.

VACHERON CONSTANTIN HISTÓRIQUES AMERICAN 1921, GIRO MAESTRO

Llena de creatividad y en pleno proceso de transición de los relojes de bolsillo a los de pulsera, la relojería de los años veinte fue un prodigio artístico cuyo reflejo aún pervive en la actualidad. Las grandes firmas históricas poseen un legado enorme que, con cuentagotas, va reapareciendo para disfrute tanto de aficionados noveles como experimentados.

Vacheron Constantin sabe mucho de esta corriente. No en vano, presume de ser la manufactura relojera de producción ininterrumpida más antigua del mundo, con orígenes que se remontan a 1755. De 1921 data este elegante y original reloj que la firma ginebrina creó en exclusiva para el mercado estadounidense, pensado para que los conductores pudieran leer la hora con un simple giro de la muñeca sobre el volante. Vacheron Constantin lo recuperó con motivo de su centenario y, desde entonces, se ha convertido en una de las referencias más solicitadas de la colección Historiques.

El American 1921 acaba de presentarse en una nueva versión con caja de oro rosa y esfera plateada de acabado granallado, acompañada de números arábigos azules, agujas horarias a juego y una correa de piel en el mismo tono. Atendiendo a las tendencias actuales, Vacheron Constantin ha tenido el acierto de lanzarlo en tamaños de 36,5 y 40 milímetros para que resulte más fácil encontrar la versión que mejor se adapte a cada muñeca. Ambas montan el mismo calibre 4400 AS, manufacturado por Vacheron Constantin y de carga manual. Una decisión muy acertada para reforzar su carácter vintage.

LAURENT FERRIER SPORT AUTO BLUE, FORMA Y FUNCIÓN

Aunque Laurent Ferrier labró su fama en los exclusivos círculos de coleccionistas con piezas de corte clásico, en 2019 dio un paso adelante y probó fortuna en el segmento deportivo. Y lo hizo con una historia de lo más interesante, con el propio Laurent Ferrier como protagonista. Para conocerla debemos retroceder hasta 1979, cuando Ferrier y su socio François Servanin competían al volante de un Porsche en las míticas 24 Horas de Le Mans.

Era un punto de partida perfecto para un reloj que entraba de lleno en la disputada categoría de los deportivos de alta gama con brazalete integrado. La batalla era encarnizada, pero Laurent Ferrier aportaba argumentos muy sólidos gracias a un exclusivo y complejo diseño de caja, acompañado de un extraordinario movimiento de manufactura equipado con tourbillon. Aquella pieza, bautizada como Grand Sport Tourbillon, dio paso tres años más tarde al Sport Auto, una propuesta más práctica y accesible, con un movimiento sin tourbillon, pero manteniendo el excepcional nivel de acabado característico de la casa.

El Sport Auto es un reloj idóneo para quienes buscan la máxima calidad como expresión de exclusividad. Basta observar su movimiento LF 270.01 para comprender de qué es capaz Laurent Ferrier. Dos enormes puentes con acabado gris cubren la práctica totalidad del calibre, dejando visibles únicamente el órgano regulador y un elegante puente que sujeta el microrrotor. El resultado es una imagen sencilla, pero de gran impacto visual.

Todo ello en un reloj fabricado en titanio de grado 5, con un diámetro de 41,5 milímetros y una hermeticidad de unos más que respetables 120 metros.

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