Clásicos de la literatura que son auténticas joyas

1 Sep 2026

Entre adaptaciones a la pequeña y a la gran pantalla, aniversarios de escritores y estéticas que pasan de los libros a nuestro armario, las grandes obras están más vigentes que nunca.

Entre el romanticismo y el gótico de Emily Brontë

El estreno de una nueva adaptación de Cumbres borrascosas, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, ha hecho que la obra de Emily Brontë escrita en 1847 vuelva a exhibirse en los estantes de las librerías. Esta vez con ediciones para coleccionistas, como la de la editorial RBA, que muestra en su portada un cardo de los páramos como símbolo de la naturaleza salvaje y dolorosa de la relación entre Catherine y Heathcliff.

Precisamente los paisajes de Yorkshire son otro de los grandes protagonistas de la historia. Su aspecto áspero y cambiante refleja el carácter indomable de los personajes y construye una atmósfera en la que el romanticismo convive con lo siniestro. Y es ahí donde la obra de Brontë se encuentra con la moda: vestidos de siluetas dramáticas, encajes góticos, flores marchitas y joyas de piedras intensas componen un imaginario que busca la belleza en aquello que resulta excesivo, tormentoso e imposible de domesticar. Como este solitario de la colección RABAT Black and White en el que el rubí rojo representa la pasión, mientras que los diamantes negros se alinean con la mezcla entre la oscuridad y el misterio de Cumbres borrascosas.

El hielo de Cien años de soledad

«Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo». En la primera frase de Cien años de soledad, una de las más famosas de la literatura, Gabriel García Marquez adelanta al lector que el hielo va a ser una parte fundamental en la memoria de la familia Buendía y un elemento que recoge varios significados, entre ellos la llegada del progreso a Macondo.

Cuando lo ve por primera vez, José Arcadio Buendía no puede creerlo y piensa que ese enorme bloque de hielo es el diamante más grande del mundo. La escena, que siempre recordará su hijo, el coronel Aureliano, quedó en nuestra imaginación gracias a la novela —editada por Random House con ilustraciones de la artista chilena Luisa Rivera— y en nuestra retina a través de la serie de Netflix, que acaba de estrenar su segunda y última temporada. Su mezcla de memoria familiar y fantasía encuentra a una nueva generación de lectores que llega a Macondo a través de la pequeña pantalla.

La fascinación por Cien años de soledad sigue vigente y demuestra que el realismo mágico continúa teniendo una capacidad extraordinaria para dialogar con nuestro presente. Recreamos el asombro de José Arcadio Buendía y la belleza y la pureza de aquel bloque de hielo a través de estos pendientes de diamantes en talla esmeralda de RABAT Red Carpet.

Cruzar el mar con Odiseo

Gracias al estreno de la adaptación cinematográfica de Christopher Nolan, una de las grandes epopeyas de la literatura vuelve a situarse en el centro de la cultura popular. Durante los últimos meses, La Odisea ha protagonizado las recomendaciones literarias de los amantes y aficionados a la lectura. Sobre todo la edición especial de Blackie Books, una “joya” que cuenta con ilustraciones de Calpurinio y una versión de la historia escrita por Margaret Atwood.

El poema atribuido a Homero convierte el regreso de Odiseo a Ítaca en una aventura poblada de cíclopes, sirenas, dioses y tempestades, pero también en una reflexión sobre la identidad, la memoria y el deseo de volver a casa. El mar es, en este viaje, mucho más que un escenario. Es el espacio de lo desconocido y de la transformación, una superficie cambiante que separa a Odiseo de Ítaca y que convierte cada travesía en una prueba.

Entre el azul profundo de las aguas y los destellos del Mediterráneo, la aguamarina de este collar de oro blanco y diamantes de RABAT Oasis parece condensar esa misma idea de movimiento, misterio y aventura que acompaña al héroe durante los años de regreso.

El realismo mágico de la familia Trueba

Clara del Valle, la protagonista de la novela de La casa de los espíritus, organiza sesiones de espiritismo con sus amigas en un ambiente que no parece tener nada de extraordinario. Aquí radica la esencia del realismo mágico: se trata de integrar elementos fantásticos a la vida cotidiana. Y así sucede en la primera novela de Isabel Allende y en su nueva adaptación a la pequeña pantalla de la mano de Prime Video.

Publicada en 1982, La casa de los espíritus convirtió la historia de varias generaciones de la familia Trueba en una gran saga en la que los conflictos externos e internos avanzan en paralelo. Y en ese universo hay una dimensión visual muy especial: las casas familiares se llenan de recuerdos, de los cuadernos donde Clara registra su vida y de la presencia constante de aquello que permanece después de la muerte.

De ahí que elijamos una joya que dialogue con esa frontera difusa entre lo visible y lo invisible: una estrella de la colección RABAT Estelar que parece pertenecer tanto al cielo como a una habitación en la que, en cualquier momento, puede empezar a moverse un objeto por sí solo.

El tiempo en Federico García Lorca

El 90 aniversario del fallecimiento de Federico Lorca, que tuvo lugar el 18 de agosto, y el próximo estreno de La bola negra, la última película de Los Javis que parte de un texto incompleto del autor granadino, han hecho revivir sus textos. Sus poemas, sus cartas y sus obras de teatro circulan por las redes sociales, demostrando que Lorca fue un adelantado a su tiempo.

Precisamente su etapa dedicada al teatro experimental —el denominado teatro de lo imposible—, continúa siendo una obra transgresora a nuestros ojos. En ella Lorca rompe con el realismo tradicional, utilizando un lenguaje surrealista y estructuras temporales fragmentadas. Este es el caso de Así que pasen cinco años, la obra escrita en 1931 que incluye La leyenda del tiempo, un poema al que Camarón de la Isla puso música y voz, convirtiéndose en una de las canciones más populares del cantaor.

Frente al Lorca más popular de Bodas de sangre o La casa de Bernarda Alba, aquí el dramaturgo abandona cualquier voluntad de realismo para construir una historia en la que el tiempo se descompone: un joven enamorado vive obsesionado con el futuro y con la idea de que su vida comenzará realmente dentro de cinco años. Cuando finalmente llega el momento esperado, descubrirá que el futuro que había imaginado no se corresponde con la realidad. Y para marcar las horas de esa estructura no lineal del tiempo lorquiano, proponemos el reloj Breguet Reine de Naples 8918 de estética surrealista, donde los números parecen fundirse en la esfera.

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