Rectificamos el dicho de nunca segundas partes fueron buenas con esta nueva entrega de nuestras última producción con Pepe Barroso. En esta ocasión damos paso a los movimientos más complicados de casas legendarias como Breguet y Vacheron Constantin. También tenemos hueco para una visión contemporánea de una complicación tan clásica como el calendario perpetuo y cerramos con H. Moser & Cie, una de las firmas contemporáneas preferidas de los coleccionistas. Que lo disfruten.
PANERAI RADIOMIR PERPETUAL CALENDAR GMT GOLDTECH, SIMPLE BELLEZA
El Radiomir es una de las propuestas más elegantes que el coleccionistas puede encontrar hoy en día. Se trata de una recreación moderna del primer reloj de Panerai, realizado como prototipos para la Marina Militare italiana en la década de los 30. Este origen tan antiguo es evidente en detalles como su caja cojín o las varillas de fijación de la correa. Un clásico diferente que alcanza su más alto grado de sofisticación en esta referencia PAM01453.


Es verdad que en el mercado hay una gran variedad de calendarios perpetuos, pero muy pocos con disfrutan del aspecto sencillo y equilibrado de este Radiomir. La clave está en un inteligente reparto de las funciones en ambos lados de la caja. En el frontal encontramos la fecha, el día de la semana y la indicación de segundo huso horario. En el reverso, el mes, año, ciclo de años bisiestos y la reserva de marcha. Es imposible reunir más información de un modo más claro. La carga automática mediante micro-rotor añade un componente muy práctico.
El PAM01453 es refinado, funcional y discreto. Un perfecto ejemplo del mejor diseño italiano, disponible en esta versión con una caja de Goldtech, la aleación de oro rosa exclusiva de Panerai, más dura que la empleado en la mayoría de los relojes. Su diámetro es de 45 milímetros y es hermético hasta 100 metros.
VACHERON CONSTANTIN TRADITIONNELLE COMPLETE CALENDAR, COMO EN LOS (BUENOS) VIEJOS TIEMPOS
¿Quiere disfrutar de una de las esferas más bellas del mercado? Eche un vistazo a este Traditionnelle Complete Calendar. Vacheron Constantin aprovechó todo su conocimiento y experiencia al recuperar esta complicación tan habitual en sus relojes de los años cuarenta y cincuenta. El calendario completo es una opción más sencilla (y accesible) que los perpetuos, una especialidad que Vacheron Constantin tan domina con maestría.

A diferencia de los perpetuos, el calendario completo requiere de un ajuste de la fecha en los meses que no acaben en 31. O, lo que es los mismo, cinco operaciones al año. Un pequeño sacrificio que, como recompensa, nos invita a disfrutar de la mejor relojería clásica. Las indicaciones se nos aparecen en una esfera opalina, delimitada por un escala de segundos tipo vía de tren, rodeada a su vez de los días del mes. El equilibrio estético lo aporta un indicador de fases lunares, tan exacto que solo requiere de un ajuste cada 122 años. La caja tiene un diámetro de 41 milímetros y está fabricada en oro rosa, una opción ideal para quienes busquen el reloj perfecto de etiqueta. Tradicional, pero no “antiguo”, este Calendario Completo viene equipado con un movimiento de carga automática que, con un uso continuado del mismo (o el uso de un estuche giratorio) consigue que el reloj esté siempre ajustado. Como es norma en Vacheron Constantin, este movimiento manufactura cuenta con el aval del prestigioso y exigente Punzón de Ginebra.
BREGUET CLASSIQUE 7147, NOBLEZA OBLIGA
El fabuloso año que ha vivido Breguet con motivo de su 250º aniversario ha servido a muchos aficionados para redescubrir esta exquisita manufactura. Nosotros aprovechamos además para recordarles que la magia de Breguet también extienden a otras referencias de su catálogo, como este elegantísimo Classique 7147 que hemos puesto en la muñeca de Pepe Barroso. Y lo hemos elegido al ser paradigma del guilloché, una de las grandes señas de identidad de Breguet. Esta decoración tan característica de las esferas ya era utilizada por Abraham-Louis Breguet en sus piezas de finales del siglo XVIII. Aparte de su atractivo visual, el guilloché aportaba una mejora de la legibilidad de hora al disminuir el reflejo de la luz sobre su superficie y una óptima distribución de las diferentes indicaciones. Y un detalle no menos importante: todos los entendidos sabían que estaban ante un Breguet con solo ver el guilloché en su esfera. Exactamente igual que ocurre 250 años después con este Classique 7147.


Bello y estilizado, el Classique 7147 tiene un diámetro de 40 milímetros con un grosor de apenas 6,2 milímetros, ideal para que el reloj quede escondido bajo el puño de nuestra mejor camisa. Los diferentes acabados guilloché consigue que la esfera quede bien equilibrada a pesar de su sencillez. Al reloj no le faltan detalles de la mejor tradición, como la realización artesanal de la agujas de acero pavonado, la esfera de oro con baño de plata, las asas soldadas a mano a la caja o las barritas atornilladas de la correa de piel de aligátor. El movimiento procede de la manufactura Breguet, de carga automática y escape antimagnético de silicio.
H. MOSER & CIE ENDEAVOUR TOURBILLON, LA DISCRECIÓN EXQUISITA
¡Qué difícil es conseguir que un reloj sea reconocible incluso careciendo de cualquier información en su esfera! H. Moser & Cie lo ha conseguido con el Endeavour, una colección que prescinde del logotipo de la casa e índices horarios. ¿Cómo se reconoce entonces? Muy fácil, con sus acabados fumé, que ya se han convertido en un símbolo de la manufactura de Schaffhausen. Aunque en esta ocasión han querido hacer algo más especial y han sustituido este degradado cromático por una piedra semipreciosa, de nombre ojo de tigre, cuyos reflejos iridiscentes sobre el fondo azul aportan a este Endeavour un efecto mágico.
La bellísima esfera de piedra únicamente queda rota por la apertura del tourbillon de su calibre HMC 804, un movimiento de carga automática, equipado con una doble espiral que le garantiza un rendimiento preciso. Recordemos que H. Moser & Cie es una de las poquísimas casas suizas que fabrican sus propios espirales, un componente clave en todos los movimientos mecánicos. La caja es de oro blanco, con un diámetro de 40 milímetros y un grosor de 11,2 milímetros. Unas medidas perfectas para cualquier reloj masculino, tal como nos demuestra Pepe Barroso en la imagen. El Endeavour Tourbillon es una de las mejores piezas que los coleccionistas en busca de un reloj discreto y sofisticado tienen hoy en día en el mercado. Y solo se han realizado 50 unidades para todo el mundo.

