Es tiempo de Olimpiadas… y no, no estamos locos. Desde el 6 de febrero Milán-Cortina es la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno, la versión con nieve del evento deportivo más importante del mundo.
Italia se pone de largo para ser la sede de los mejores saltos de esquí y recibir a las estrellas del hockey sobre hielo, el esquí de fondo o del famoso curling. De hecho, va a ser Milán, la capital transalpina de la moda, la que ejerza de anfitriona, junto con Cortina d’Ampezzo, una pequeña ciudad de algo más de cinco mil habitantes situada en los Alpes Dolomitas y que ya fue protagonista de los Juegos Olímpicos de 1956.
La oportunidad, por tanto, en esta ocasión se viste de blanco y, sobre todo, con estilo. Y eso es lo que queremos transmitirte en esta ocasión. Puede que ya tengas tu entrada tanto para la inauguración en San Siro como para alguna de las disciplinas que se van a jugar en las distintas sedes del torneo, pero si no es así, no tienes tampoco por qué preocuparte. La organización anima a todo el mundo a participar en las distintas propuestas que han preparado fuera de la competición oficial, desde los Fan Village, donde puedes seguir la competición, encontrarte con los medallistas o practicar incluso algún deporte de invierno, a lo que ellos llaman el bulevar olímpico, un recorrido por los lugares más icónicos de Milán, desde San Babila al emblemático Arco della Pace.
Nosotros, por nuestra parte, te proponemos alguna que otra escapada de más, donde moda, nieve y estilo se dan la mano. Toma nota.
Cortina d’Ampezzo: el secreto mejor guardado
Esta pequeña ciudad es un enclave con mucho encanto y mucha historia. De hecho, perteneció durante siglos al imperio austrohúngaro, hasta que a principios del siglo XX pasó a incorporarse al Veneto. Como te contábamos, ya ha acogido los Juegos Olímpicos de Invierno más veces, de hecho, fue en 1956. Y no solo eso, también ha servido de escenario para películas tan emblemáticas como La pantera rosa.

En pleno corazón de esta villa hallamos el Hotel de Len, un homenaje a la madera y a la artesanía. Se trata de un establecimiento de lujo abierto en 2022 y construido sobre los cimientos del histórico Hotel Impero. Con una política donde prima la sostenibilidad y unas habitaciones con espectaculares vistas, es el lugar perfecto para descansar, desconectar y, sobre todo, disfrutar de uno de los spas más espectaculares del mundo.

Durante los días de los Juegos Olímpicos, algunas pistas estarán cerradas. Puedes aprovechar para esquiar en las que permanezcan abiertas (el hotel tiene un servicio de información) y, además, darte una vuelta por el pueblo marcando estilo. Brioni es una firma que propone un look de esos que llaman la atención, pero tampoco te debería faltar en la maleta unas botas preparadas para un lugar como ese, como encontramos en Hermès; un gorro para cubrirte la cabeza, como el de Sandro que te proponemos, o el toque athleisure de los pantalones de Guess. ¿En la muñeca? Nada mejor que un reloj de espíritu deportivo como el Grand Seiko Sport Collection Hi-Beat 3600 GMT, con doble huso horario, movimiento automático y una preciosa esfera.



Milán: moda y deporte
El otro destino, más conocido, es la ciudad de Milán. Si antes te hablábamos del bulevar olímpico, ahora te indicamos en qué lugar puedes alojarte muy cerca de ese recorrido. A tan solo trescientos metros de San Babila encuentras el Portrait Milano, un hotel de la familia Ferragamo situado en uno de los seminarios más antiguos de Europa.

Se trata de un hotel boutique junto a Piazza, la gran plaza del distrito de la moda. Es el lugar perfecto para empezar tu ruta por la ciudad.
¿Y cómo ir vestido en un destino como ese? Por supuesto, primero haciendo honor a nuestros anfitriones. Hemos escogido uno de los looks de la colección primavera verano de la firma Ferragamo en el que, a través de capas, conseguimos el look chic e historicista que tan de moda está en estos días.

Si quieres darle un toque más deportivo, puedes variar el pantalón por estos vaqueros de Tommy Hilfiger, conseguir algo más de calor en la garganta (si es que las temperaturas bajan demasiado) con esta bufanda de seda y cashmere de Hermès, y protegerte con el que tiene pinta de convertirse en el abrigo de la temporada: las capas de la primera colección de Jonathan Anderson para Dior.



Y no nos olvidamos de un complemento de lujo: el reloj. En esta ocasión hemos escogido el Breguet Tradition Quantième Retrograde 7597, con caja de oro blanco, esfera azul y correa de piel de caimán.
Un poco de arte
Pero si en tu recorrido, además de recrearte con el arte de los diseñadores también quieres fascinarte con el de los grandes artistas de todos los tiempos, tras disfrutar en la Pinacoteca de Brera o de la Scala de Milán puedes acercarte al restaurante Caruso Nuovo, situado en el emblemático Grand Hotel et de Milan. Renovado bajo la tutela del chef Gennaro Esposito y con el chef Francesco Potenza al frente, degustarás uno de los mejores menús de toda Italia (y es que no todo tiene que ser hacer deporte).


En Emporio Armani encontramos el look bohemio que necesitamos para un lugar como ese. Desenfadado, pero elegante; con alma de artista y corazón de genio… y eso sí, con las manos bien protegidas del frío gracias a los guantes de piel de Hermès y el cuerpo resguardado bajo un chaleco de aire étnico de Antik Batik y este abrigo de estilo relajado de American Vintage.




Con un look así, la hora debe de ser una obra de arte, como todo lo que hace F.P. Journe y de lo que da fe su lema Invenit et Fecit (“inventado y hecho”). En este caso, apostamos por el modelo Chronomètre Souverain Havana, con caja de oro rosa, indicador de reserva de marcha, y esfera de plata guilloché en color habano. Esta pieza también sería digna de un museo… o de una medalla olímpica.