En un momento en el que la alta relojería abraza cada vez más la estética sport‑luxury y la precisión técnica, el Zenith Defy Skyline Chronograph se consolida como una de las piezas que mejor encarna esta tendencia. Presentado en 2024 y hoy plenamente vigente, este modelo reúne diseño arquitectónico, funcionalidad contemporánea y una mecánica de alto rendimiento fiel al legado de la marca.
Diseño geométrico que define el estilo actual
La caja de acero de 42 mm, inspirada en los primeros modelos DEFY y reinterpretada con un lenguaje moderno, refleja la tendencia de líneas facetadas y perfiles más contundentes. Su corona roscada y los pulsadores integrados siguen el movimiento de las superficies, reforzando su carácter robusto y versátil.
Las esferas —en plateado, azul o negro metalizado— incorporan el motivo de estrellas grabadas, un guiño estético que aporta identidad sin renunciar a la lectura limpia que exige el estilo deportivo contemporáneo.

El auge del high‑frequency
En la relojería actual, la búsqueda de precisión extrema es un valor en alza. El calibre El Primero 3600, con frecuencia de 5 Hz, permite medir décimas de segundo y se muestra a través del fondo visto. Su masa oscilante con forma de estrella y una reserva de marcha de 60 horas refuerzan la unión entre estética y rendimiento.
Este cronógrafo se posiciona dentro de la tendencia de calibres técnicos, visibles y con funciones reales de utilidad.


Versatilidad: una demanda clave del momento
El mecanismo de cambio rápido de correa, integrado en la caja y sin necesidad de herramientas, convierte al Defy Skyline Chronograph en una pieza adaptable al ritmo actual. De un brazalete de acero a una correa de caucho con motivos estrellados, el reloj se transforma según estilo, ocasión o estado de ánimo.
Un icono contemporáneo
Más que una novedad puntual, el Zenith Defy Skyline Chronograph refleja hacia dónde se dirige el gusto actual: relojes deportivos de lujo con herencia, precisión visible y un diseño que combina fuerza estética con funcionalidad real.