Vacheron Constantin viene de un gran 2025. Cumplieron 270 años y lo celebraron por todo lo alto. Tras una rotunda actualización del catálogo con motivo de esta festividad, queda la pregunta: ¿y ahora qué? ¿Qué presentarán para este 2026 tras un 2025 cargado de novedades?
Lo mejor de hablar de una manufactura con una trayectoria como la de Vacheron es que siempre queda tinta en el tintero. Su variedad de colecciones es suficiente para tener siempre un lugar hacia el cual pivotar las miradas y, sin saber a ciencia cierta qué pasará este año, todo apunta a que será un ejercicio importante para la colección Overseas.
Una breve historia de los relojes deportivos de Vacheron Constantin
La historia de los relojes deportivos de la marca comienza con el que es, probablemente, su gran icono: la creación del 222 en 1977, en plena ebullición de la época dorada del diseño relojero moderno. Mientras que muchos asumen erróneamente que el 222 es un diseño de Gérald Genta, su creador fue en realidad otro de los grandes genios de la industria: Jörg Hysek. Lanzado para conmemorar el 222º aniversario de la marca —Vacheron siempre ha sabido celebrar sus hitos—, este modelo dio pie a toda una estirpe de relojes deportivos en la manufactura.
En 1996 asistimos a la formalización del nombre Overseas, fruto del trabajo de Dino Modolo y Vincent Kaufmann. Fue entonces cuando vimos por primera vez la esencia característica del diseño de esta colección: un bisel que evoca la Cruz de Malta, insignia de la casa. Aquella primera versión se lanzó en un tamaño contenido de 37 mm, una medida que guiará la reflexión final sobre el rumbo de la marca. Desde su nacimiento, el Overseas se concibió como un reloj robusto y estanco, ofreciendo 150 metros de resistencia al agua ya desde 1996.
Posteriormente, hacia 2004, asistimos a una evolución en el diseño. Manteniendo la línea de robustez, se introdujo otro elemento distintivo: la Cruz de Malta como patrón geométrico que dicta el diseño del brazalete. Tanto en las versiones de doble huso horario como en los tres agujas o cronógrafos, esta segunda generación se asemeja ya en gran medida a la colección actual.
Concluyendo el repaso histórico, fue en 2016 cuando Vacheron lanzó la generación actual, definida por un nuevo paradigma: el Overseas se volvió más sofisticado sin perder su fortaleza. En estos últimos diez años hemos visto variantes destacables, como la inclusión de complicaciones de alto nivel (tourbillon o calendario perpetuo), las ediciones limitadas «Everest» o, uno de mis favoritos, el modelo con pequeño segundero a las 9.


Qué representa el Overseas a día de hoy
La categorización de la línea Overseas dentro del catálogo ha cambiado radicalmente en este pasado 2025 con la reintroducción del 222 de acero con esfera azul. Mientras que los modelos Overseas de tres agujas en azul o negro eran los más buscados, gran parte de la atención ha pivotado hacia el acertadísimo 222. Tras este hito, y aun manteniendo una gran demanda, el Overseas ha pasado a un segundo plano como «el reloj de acero por antonomasia» de Vacheron. Opino que esta situación es transicional; 2026 será el año en que la colección dé un paso adelante y encuentre su posicionamiento adecuado para convivir con el nuevo 222 sin que sus demandas se canibalicen. Paradójicamente, esto podría suceder si ambos modelos terminan pareciéndose más de lo que se parecen ahora.
¿Cuál puede ser la nueva dirección del Overseas a partir de 2026?
Aunque para conocer el futuro real de la colección habrá que esperar a que la marca lo desvele, hay varios matices importantes. Primero, el tamaño. Está claro que los relojes deportivos de brazalete integrado funcionan mejor en dimensiones comedidas, entre los 37 y 39 mm. Sabiendo que el 222 tiene 37 mm y unas proporciones excelentes, lo ideal sería que Vacheron desarrollara un concepto «Jumbo» para el Overseas: un modelo de 39 mm con caja ultraplana. Por especificaciones y savoir-faire, no debería ser un gran reto técnico para ellos.
Además, dado el clima actual del mercado, lo más probable es que no comiencen con el acero, sino que lancen un Overseas 30º Aniversario en metal precioso. ¿Por qué agotar todos los cartuchos a la primera? Una pieza de proporciones moderadas en oro blanco o platino funcionaría magistralmente en un contexto de aniversario.
Por último, el precio. En mi opinión, es algo que no debería tocarse. Los Overseas están en precio de mercado frente a sus competidores y, pese a las listas de espera, no sería prudente aumentar las tarifas. A esta línea aún le queda mucho recorrido: al fin y al cabo, es veinte años más joven que sus principales competidores de la «Santísima Trinidad» de la relojería.