No todos los viajes transforman, pero estos, sin duda, lo hacen.
Inglaterra bajo un cielo botánico: El Britannic Explorer
El Britannic Explorer es la primera incursión de Belmond en el mercado ferroviario británico, ofreciendo una experiencia de lujo sin igual en las islas. Este tren, que combina el patrimonio ferroviario británico con la cultura, el estilo y la gastronomía contemporáneos, cuenta con 18 suites lujosamente decoradas. Cada suite está diseñada con detalles botánicos y ofrece vistas panorámicas del paisaje británico. El tren opera en rutas que conectan Londres con destinos emblemáticos como Cornwall, el Distrito de los Lagos, y Gales.

Los pasajeros pueden disfrutar de excursiones guiadas durante el día, explorando paisajes impresionantes y una rica historia, y relajarse por la noche mientras saborean la cocina del renombrado chef Simon Rogan, galardonado con tres estrellas Michelin y líder del movimiento británico “de la granja a la mesa”. En los menús de Rogan destacan ingredientes británicos de temporada, reflejando los paisajes a lo largo del recorrido. Cada día incluye desayuno, almuerzo, té de la tarde y cena, culminando el viaje con una exclusiva cena de gala final.

Subir al Britannic Explorer es como entrar en una novela de Agatha Christie, pero con la sofisticación moderna de un hotel boutique. En la Grand Suite, los cuadros de artistas británicos cuelgan sobre paredes azul humo, mientras la fragancia herbal del bar botánico flota como un recuerdo de primavera. Recuerdo en particular una tarde en Gales. Viajábamos entre las colinas cuando una guía local nos contaba, mientras tomábamos un té, cómo su abuela conoció al príncipe Carlos en un mercado de Pembrokeshire. Más tarde, esa historia se fundió en la sobremesa con un cordero galés que el chef Simon Rogan había convertido en arte. Nunca supe si la historia era cierta, pero como todo en ese tren, la magia estaba en creerla.
Italia en movimiento: La Dolce Vita Orient Express
Italia se vive con el alma, pero abordarla desde La Dolce Vita Orient Express es otra cosa. Este tren es una cápsula de los años 60, revestida de terciopelos, maderas nobles y un glamour que se siente en cada pasillo. Con una capacidad para 62 pasajeros, el tren ofrece una experiencia exclusiva y personalizada. Las suites están inspiradas en el diseño italiano de la década de 1960, con interiores llenos de artesanía, diseño y la creatividad de la época. Los pasajeros pueden disfrutar de cenas gourmet mientras viajan entre ciudades icónicas como Roma, Venecia y Portofino.
Salimos de Roma con el sol en lo alto y un almuerzo del chef Heinz Beck que transformó el vagón restaurante en un templo de sabores y de olores. Ya en Venecia, una limusina acuática nos llevó por el Gran Canal hasta un palazzo secreto para disfrutar de una copa de prosecco y una colección privada de arte. Una experiencia opcional de este tren para sus pasajeros.
En la medianoche el tren continúa hasta Portofino, uno de los destinos donde mejor se define la Dolce Vita. Despertar con un auténtico desayuno italiano y parada en Santa Margarita Ligure, de ahí un transfer hasta Portofino para visitarlo. Ya por la tarde, volvemos a bordo para una elegante cena con música en directo. De Portofino a Roma para finalizar uno de los viajes más bonitos que he hecho en tren.
Fue en Portofino, durante esa cena a bordo acompañada de jazz en vivo, donde entendí que este tren no solo conecta ciudades. Conecta momentos que jamás se repiten.
Andes peruanos: El Belmond Andean Explorer
Viajar a bordo del Belmond Andean Explorer es adentrarse en el corazón del mundo andino. Este tren de lujo, el primero en su tipo en América del Sur, ofrece rutas entre Cusco, Puno y Arequipa, permitiendo a los pasajeros explorar paisajes impresionantes como el lago Titicaca y las Cuevas de Sumbay. El tren cuenta con 35 suites y cabinas, distribuidas en 16 vagones, incluyendo vagones de observación y restaurantes. Los pasajeros pueden disfrutar de una variedad de experiencias a bordo como cenas gourmet, cócteles en el bar y tratamientos especiales en el spa. Además, el tren ofrece excursiones a lugares emblemáticos como el Cañón del Colca y las islas flotantes de los Uros.



Aquí, el lujo toma la forma de textiles tejidos a mano, cócteles de muña y paisajes que parecen salidos de un sueño incaico. Una noche, mientras el tren avanzaba silencioso hacia Puno, salí al vagón de observación, un vagón con el techo de cristal para poder observar el cielo. Un joven camarero, natural de Cusco, me ofreció un pisco sour y me contó cómo su abuela aún tejía a mano las mantas que decoraban nuestra suite. En ese instante entendí que el lujo no siempre es oro o mármol; a veces también es una historia, una raíz, una herencia.
África en carriles: Rovos Rail Namibia
El Rovos Rail es un viaje a otra época. Este tren de lujo que opera en Sudáfrica y Namibia, ofrece rutas que conectan Pretoria con destinos como Swakopmund y el Parque Nacional Etosha. El tren cuenta con una variedad de suites, incluyendo Pullman, Deluxe y Royal, todas equipadas con baño privado y servicios de alta calidad. Los pasajeros pueden disfrutar de una experiencia gastronómica excepcional, con menús que destacan ingredientes locales y una selección de vinos sudafricanos.


Además, el tren ofrece excursiones a lugares emblemáticos como el Cañón del Río Fish y la ciudad de Kimberley, famosa por su mina de diamantes.
No hay televisores, ni Wi-Fi. Solo el crujir elegante de los rieles y la cortesía de un personal que parece salido de una película de época. En la Royal Suite, con bañera de cobre incluida, vi desde mi ventana pasar el vasto Karoo como un lienzo en movimiento. En Namibia, después de cruzar el Fish River Canyon y el desierto del Kalahari, visitamos una reserva de guepardos. El África profunda a bordo de un tren de lujo.

El Tren más bello del mundo: Belmond Venice Orient Express
El Belmond Venice Orient Express es un tren que ha capturado la esencia de la época dorada de los viajes, comenzando su historia en 1977 cuando el fundador de Belmond, James B. Sherwood, adquirió dos coches cama Art Déco originales. El Venice Simplon-Orient-Express opera entre marzo y diciembre, ofreciendo a los viajeros una experiencia única a través de los paisajes más espectaculares de Europa. Este legendario tren cuenta con 16 vagones restaurados de las décadas de 1920 y 1930, que abarcan tres categorías de alojamiento: compartimentos históricos, suites de lujo recientemente inauguradas, y las opulentas Grand Suites. Los huéspedes pueden disfrutar de una experiencia gastronómica de alto nivel a cargo del chef francés Jean Imbert, galardonado con una estrella Michelin, y de un cóctel en el famoso bar 3674, donde la música en vivo completa la atmósfera sofisticada.
El Observatorio “The Suite” es otra de las joyas de este tren: una suite exclusiva donde los pasajeros pueden relajarse en un entorno de lujo mientras observan el mundo pasar por las ventanas panorámicas. Es un espacio ideal para disfrutar de un cóctel al atardecer, una experiencia realmente excepcional que solo puede vivirse a bordo de este tren. Con rutas que van de París a Estambul, pasando por Viena, Roma, Florencia, Venecia, y otras ciudades de renombre, este tren no solo transporta a sus pasajeros, sino que los transporta en el tiempo, a un lugar donde los viajes no son solo un destino, sino una experiencia de lujo total.
Esto no es un simple viaje… es como vivir dentro de una novela de Agatha Christie, pero sin el crimen, claro.