Desde su lanzamiento inicial en la década de 1970, la colección Laureato de Girard-Perregaux ha sido sinónimo de elegancia refinada y artesanía excepcional en el mundo de la Alta relojería. Con un diseño distintivo que equilibra la sofisticación atemporal con la innovación contemporánea, este icónico reloj ha dejado una marca indeleble en la industria.
Girad-Perregaux lleva casi medio siglo trabajando su colección Laureato y probando cómo la elegancia se fusiona con la innovación técnica en cada pieza, convirtiendo cada reloj en un éxito eterno.
El Renacimiento de un icono
Después de haber cautivado a los amantes de la relojería durante la década de 1970, la colección Laureato de Girard-Perregaux entró en un periodo de relativo reposo. Sin embargo, con el cambio de milenio, la casa relojera suiza decidió recuperar este aclamado reloj, llevando a cabo una reinterpretación moderna y deportiva de su diseño clásico.

Una simple reintroducción de un modelo antiguo; fue un movimiento estratégico por parte de Girard-Perregaux para consolidar su posición en el mercado contemporáneo de la Alta Relojería. La firma buscaba capitalizar el resurgimiento del interés en los diseños vintage y la nostalgia por la estética de los años setenta, al tiempo que aprovechaba las últimas innovaciones técnicas y de diseño.
Este retorno del Laureato fue recibido con entusiasmo por parte de los amantes de la relojería. La nueva colección conservaba la esencia del original, pero presentaba una serie de actualizaciones y mejoras significativas. Se introdujeron nuevos tamaños de caja, materiales de vanguardia y movimientos mecánicos de alta precisión, todo ello diseñado para satisfacer las demandas de los consumidores modernos.

El Laureato se convirtió rápidamente en un símbolo de distinción y estilo en el mundo de la relojería. Su diseño elegante y su artesanía excepcional lo hicieron codiciado por coleccionistas y aficionados por igual. Girard-Perregaux había logrado con éxito revitalizar un icono de su pasado y establecerlo como una parte destacada y eterna de su manufactura.
Inspiración y Diseño
El diseño del Laureato de Girard-Perregaux se inspira en la fusión entre la elegancia clásica y la modernidad urbana. La forma octogonal de su caja, con esquinas pulidas y biseladas, rinde homenaje a la arquitectura contemporánea y a la solidez estructural de los rascacielos urbanos.



Esta geometría distintiva se combina con una esfera texturizada que evoca la sofisticación de los paisajes urbanos en constante transformación. Cada detalle del Laureato, desde los marcadores de hora facetados hasta las manos esculpidas con precisión, refleja un equilibrio armonioso entre la tradición relojera y la innovación estética. Una meticulosa atención al diseño y la artesanía es lo que distingue al Laureato como obra maestra de la relojería contemporánea, arraigada en el pasado pero con la mirada siempre puesta en el futuro
Innovación Técnica y Artesanía
Detrás de su exquisita estética se encuentra una ingeniería de precisión y una artesanía meticulosa. Los relojeros de Girard-Perregaux combinan técnicas tradicionales con tecnología de vanguardia para crear movimientos mecánicos excepcionales que impulsan el corazón del Laureato. Cada componente se ensambla con cuidado y atención al detalle, asegurando que cada reloj sea una evidencia de su excelencia y arte relojero.
El Legado en el Presente


Hoy en día, la colección Laureato continúa cautivando a aficionados de todo el mundo con su belleza atemporal y su rendimiento excepcional. Desde elegantes modelos de tres manecillas hasta complicadas piezas de cronógrafo y tourbillon, la colección Laureato ofrece algo para cada amante de la relojería.

Una meticulosa atención al diseño y la artesanía es lo que distingue al Laureato como obra maestra de la relojería contemporánea, arraigada en el pasado pero con la mirada siempre puesta en el futuro

