Detalle de la esfera del Rolex Submariner
Relojes, Rolex

Rolex Submariner, el rey de las profundidades

Con casi siete décadas en el mercado, no es aventurado decir que el Rolex Submariner es el reloj más famoso del mundo. El paso del tiempo ha ido perfilando su imagen hasta hacerla reconocible por todos los aficionados.

Varios son los aspectos que explican el éxito de un reloj. Algunos van asociados al propio instrumento, como un diseño acertado o que ofrezca unas características muy apreciadas por los clientes. Hay más circunstancias: que salga en un momento adecuado o que tenga la fortuna de ser usado por un rostro conocido. Son circunstancias ajenas a la marca, aunque está en su mano emplearlas con habilidad para lograr la mejor publicidad para el producto. Todas estas condiciones, y muchas más, se dieron en el estreno del Rolex Submariner, lo que explica que sea, sin duda, el reloj más famoso del siglo XX.

El Submariner es el reloj de buceo más famoso de Rolex, aunque no fue su primero. No hay que olvidar que la firma se hizo famosa por comercializar el primero modelo de caja hermética, el Oyster de 1926, hito hasta entonces no logrado por ninguna otra marca.

Rolex Oyster, el primer reloj hermético del mercado, lanzado por Rolex en 1926.

Hay que remontarse a la década de 1920 para encontrar los orígenes del Submariner. Los encontramos en el Oyster, el primer reloj hermético del mercado, lanzado por Rolex en 1926. | Fotografía: Rolex

Este conocimiento permitió a Rolex incluir en su catálogo sus primeras referencias de buceo en la década siguiente. Son relojes de un diámetro enorme ante la necesidad de garantizar su hermeticidad en el fondo del mar. Dirigidos a un público muy concreto, aquellos modelos de buceo no fueron más que una rareza en el catálogo de Rolex. Su momento aún no había llegado, algo que sí ocurrió una vez acabada la Segunda Guerra Mundial.

Primeros pasos del Rolex Submariner

Primera edición del Rolex Submariner de 1953. El primer reloj de buceo.
El Rolex Submariner de 1953 es el primer reloj de buceo hermético hasta 100m | Imagen: Rolex

Estamos a comienzos de los años cincuenta, en un mundo en plena expansión y con el deseo de olvidar las penurias sufridas durante la Segunda Guerra Mundial. El ocio vuelve ocupar un papel fundamental en la vida cotidiana y las firmas de relojes quieren captar su atención. Para ello cuentan con toda la experiencia acumulada durante los años de guerra en la fabricación de relojes como equipamiento de las tropas. Hay una evolución natural del reloj militar al deportivo expresado en piezas como el mismo Submariner.

Si por algo llama la atención el Submariner es por su capacidad para conservar su imagen inalterada a lo largo de sus casi setenta años de existencia. Cualquier aficionado reconocerá en el modelo de 1953 las mismas formas y elementos que definen a las referencias actuales.

Una visita a los abismos

El Deep Sea Special es el prototipo usado por Rolex para estudiar la resistencia de sus modelos de submarinismo. La primera versión apareció en 1953, el año del lanzamiento del Submariner, acoplado a un batiscafo del científico Auguste Piccard.
El Deep Sea Special es el prototipo usado por Rolex para estudiar la resistencia de sus modelos de submarinismo. La primera versión apareció en 1953, el año del lanzamiento del Submariner, acoplado a un batiscafo del científico Auguste Piccard. | Imagen: Rolex

El proyecto Submariner ve finalmente la luz en 1953 y Wilsdorf no desaprovecha la oportunidad de demostrar su visión comercial al vincular su lanzamiento a un evento que en esas fechas copaba las páginas de los principales periódicos europeos: la aventura de Auguste Piccard de conquistar las profundidades marinas. El científico suizo acaba de realizar una inmersión de más 3.150 metros en aguas de Cabo Verde en un batiscafo diseñado por él y que llevaba fijado en su casco un prototipo de Rolex. Cuando el batiscafo sale a la superficie, el reloj sigue funcionando perfectamente. La hazaña de aquella pieza, ampliamente recogida por la prensa, vendrá acompañada del anuncio de un reloj destinado a marcar una época: el Submariner acaba de ser lanzado.

El icono y el espía

Más allá de sus reconocidas aptitudes para el buceo, si por algo llama la atención el Submariner es por su capacidad para conservar su imagen inalterada a lo largo de sus casi setenta años de existencia. Cualquier aficionado reconocerá en el modelo de 1953 las mismas formas y elementos que definen a las referencias actuales. Clásico en la actualidad, el Submariner supuso toda una revolución en su momento al apostar por un diseño minimalista y ligero en apariencia que contrastaba con la pesada construcción de los relojes de submarinismo disponibles por entonces en el mercado.

Fueron varias las referencias que aparecieron del Submariner desde su lanzamiento hasta su presentación oficial en la feria de Basilea en 1954. Las diferencias entre estos modelos son evidentes para cualquier experto en la firma (los números árabes que aparecen en la referencia 6200 o la ausencia de la leyenda Submariner en el 6205 de 1954), pero las líneas maestras del reloj ya están presentes desde el primer ejemplar. Así encontramos la característica esfera negra mate con sus índices circulares con los rectángulos de los cuartos y el triángulo de las 12 horas. Ante nosotros tenemos un diseño de excepcional legibilidad y que evita cualquier error de lectura durante la inmersión. Viene acompañado de un bisel giratorio culminado por un triángulo luminiscente y las decenas de minutos, fijado a una caja de acero. El reloj se completaba con un brazalete metálico en el que los aficionados reconocerán las formas del moderno Oyster.

La forma definitiva de la aguja horaria (conocida entre los aficionados como Mercedes por su parecido con el emblema de la firma automovilística alemana) no apareció en el Submariner hasta 1955

El Submariner fue un éxito desde su lanzamiento. Su diseño y prestaciones cautivaron tanto a los profesionales del buceo como a los aficionados que querían un reloj deportivo para el día a día. El Submariner carecía de esta limitación ya que, por su tamaño, encajaba igual de bien encima de un traje de buzo que bajo el puño de una camisa de vestir.

El mejor ejemplo de esta versatilidad del Submariner llegó de un modo inesperado, cuando Sean Connery lo llevó en su primera aparición como James Bond en la película Dr. No de 1962. En realidad, fue una elección de lo más lógica: Rolex ya aparecía como el reloj de James Bond en las novelas de Ian Fleming y, además, el espía era comandante de la Real Marina Británica. A finales de los años cincuenta el Submariner había sido adoptado por este cuerpo militar como reloj de equipamiento de sus miembros de élite, razón por la cual la elección fue de lo más acertada. Golpe de fortuna o no, el Submariner había pasado a convertirse en un objeto de la cultura popular de la mano del espía más famoso del mundo.

Un reloj en constante evolución

Decíamos antes que el Submariner ha mantenido intacta su imagen a lo largo de sus setenta años de vida. Sin embargo, esta estabilidad estética ha venido acompañada de una evolución constante con el deseo de mejorar su apariencia y prestaciones. Como es obvio, los cambios más importantes se centran en los primeros años, con el Submariner aún en proceso de encontrar su propia personalidad. Por ejemplo, la hermeticidad del reloj fue limitada en un primer momento en 100 metros y tuvo que esperar a 1954 para doblar esta cota.

Rolex Submariner de 1953, primer modelos con números árabes y aguja "Mercedes"
La referencia 6200, de 1954, se diferencia del resto de modelos por la presencia de números árabes en sus índices. | Imagen: Rolex

Más detalles curiosos de la primera época: La forma definitiva de la aguja horaria (conocida entre los aficionados como Mercedes por su parecido con el emblema de la firma automovilística alemana) no apareció en el Submariner hasta 1955 y desde entonces se ha mantenido en todas las referencias la colección. Aunque no sería hasta 1959 cuando el Submariner incorporaría finalmente uno de los elementos estéticos que más le han caracterizado en todos estos años: los salientes de la caja que protegen su corona de golpes accidentales.

Desde su lanzamiento en 1953, el Rolex Submariner no ha parado de evolucionar. Una de las incorporaciones más importantes fue el estreno del Submariner Date, en 1966, el primer modelo de la colección con ventana de fecha.
Desde su lanzamiento en 1953, el Rolex Submariner no ha parado de evolucionar. Una de las incorporaciones más importantes fue el estreno del Submariner Date, en 1966, el primer modelo de la colección con ventana de fecha. | Imagen: Rolex

La década de 1960 supuso la consagración definitiva del Submariner. En 1966 la colección se amplía con una versión con fecha incorporada, el Rolex Submariner Date. Este modelo destacaba por incluir una lente de aumento en su cristal para mejorar su lectura. Por cierto, en aquel momento el cristal aún era de plexiglás: el Submariner no llegará a incorporar uno de zafiro hasta 1979, momento en el que la cota de hermeticidad aumentó hasta los actuales 300 metros (en el modelo Submariner Date, la versión sin fecha no obtendrá la hermeticidad de 300 metros hasta 1989).

Por último, no podemos olvidarnos de un Submariner muy especial, el Sea-Dweller, lanzado por Rolex en 1969 como petición expresa de los buceadores profesionales y cuyo elemento más característico es su válvula de escape de helio. Aunque la historia del Sea-Dweller es tan larga que mejor lo dejamos para otro artículo en el futuro.

Los materiales también han jugado un papel importante en la evolución del reloj. El primer Submariner de oro apareció en el catálogo de Rolex en 1969 y hubo que esperar hasta 1983 para conocer la primera versión del reloj en acabado Rolesor. Más reciente en el tiempo (2008) ha sido la incorporación de la cerámica para la fabricación del disco de su bisel, hasta entonces realizado en aluminio. Resistente e inalterable, la cerámica ha demostrado ser un material idóneo para la fabricación de este componente clave de la caja. El bisel Cerachrom tuvo su estreno en el Submariner Date en acabados negro y azul. Fue en 2010 cuando la colección se amplió con una referencia con Cerachrom verde, un color icónico del Submariner en los últimos años.

El Rolex Submariner hoy en día

Rolex submariner en su edición de 2020
El año pasado fue presentada la versión más reciente del Submariner. Aún mantiene las líneas maestras del diseño de 1953, lo que le ha convertido en el reloj más famoso (e imitado) del mundo. | Imagen: Rolex

La referencia más reciente del Submariner fue presentada en otoño del 2020. Identificado por la referencia 124060, el nuevo Submariner conserva la magia de las anteriores versiones, aunque mejorado gracias a la aportación de las últimas mejoras técnicas realizadas por la casa. Su caja de acero tiene un diámetro de 41 milímetros, apenas tres más que el primer modelo de 1953. De líneas más suaves que la anterior versión, el nuevo Submariner se acopla de manera natural a la forma de la muñeca, ayudado para la tarea por un actualizado brazalete Oyster que, en la versión Submariner Date de oro, incorpora unas inserciones de cerámica para alargar su vida útil.

Aunque el cambio más importante del nuevo Submariner lo encontramos en su interior. La última puesta al día del reloj de buceo equipa el movimiento 3230 de última generación. Reconocido con el título de Cronómetro Superlativo, el 3230 asegura una indicación precisa de la hora con una desviación de ± 2 segundos al día. Además, su reserva de marcha aumenta hasta las 70 horas en comparación con las 48 horas que ofrecía el anterior modelo.

La presentación del pasado año se completó con las nuevas versiones del Submariner Date, incluida una puesta al día 16610 LV de esfera negra y bisel verde, una combinación que Rolex popularizó en 2003 con motivo del 50º aniversario del reloj y que desde entonces siempre ha contado con el favor del público.

Todas son, cómo no, piezas de gran atractivo e impecable factura. Aunque entre todas ellas siempre destacará el Submariner original. Con su sencilla esfera de tres agujas y acabado único en negro, seguirá siendo el reloj más famoso del mundo.